Affichage des articles dont le libellé est Capítulo 20. Afficher tous les articles
Capítulo 20: El Sena
—Te tengo tanta lástima, Horacio.
—Ah, eso no. Despacito, ahí.
—Vos sabés que yo a veces veo. Veo tan claro. Pensar que hace una hora se me ocurrió que lo mejor era ir a tirarme al río.
—La desconocida del Sena... Pero si vos nadás como un cisne.
Julio Cortázar. Rayuela.
Fotos de Carlos Mal.
París, 2013.
Capítulo 20: Metro Mouton-Duvernet
—Y otra vez yo salía del metro Mouton-Duvernet, y vos estabas sentada en la terraza de un café con un negro y un filipino.
—Y vos nunca me dijiste qué tenías que hacer por el lado de Mouton-Duvernet.
—Iba a lo de una pedicura —dijo Oliveira—. Tenía una sala de espera empapelada con escenas entre violeta y solferino: góndolas, palmeras, y unos amantes abrazados a la luz de la luna. Imaginátelo repetido quinientas veces en tamaño doce por ocho.
Julio Cortázar. Rayuela.
Fotos de Carlos Mal.
París, 2013.
Capítulo 20: detrás de Notre Dame.
—Te tengo lástima—insistió la Maga—. Ahora me doy cuenta. La noche que nos encontramos detrás de Notre Dame también vi que... Pero no lo quise creer. Llevabas una camisa azul tan preciosa. Fue la primera vez que fuimos juntos a un hotel, ¿verdad?
—No, pero es igual. Y vos me enseñaste a hablar en glíglico.
—Si te dijera que todo eso lo hice por lástima.
—Vamos —dijo Oliveira, mirándola sobresaltado.
—Esa noche vos corrías peligro. Se veía, era como una sirena a lo lejos... no se puede explicar.
Julio Cortázar. Rayuela.
Fotos de Carlos Mal.
París, 2013.
Julio Cortázar. Rayuela.
Fotos de Carlos Mal.
París, 2013.
Capítulo 20: Quai de Bercy
—Y todo, el Club, aquella noche en el Quai de Bercy bajo los árboles, cuando cazamos estrellas hasta la madrugada y nos contamos historias de príncipes, y vos tenías sed y compramos una botella de espumante carísimo, y bebimos a la orilla del río.
—Y entonces vino un clochard —dijo Oliveira— y le dimos la mitad de la botella.
—Y el clochard sabía una barbaridad, latín y cosas orientales, y vos le discutiste algo de..
—Averroes, creo.
—Sí, Averroes.
Julio Cortázar, Rayuela.
Fotos de Carlos Mal.
París, 2013.
Capítulo 20: Quai de Jemmapes y Place de la République
"—Otra vez me acuerdo que nos encontramos cerca del Quai de Jemmapes.
—Hacía calor —dijo la Maga.
—Nunca me explicaste bien qué andabas buscando por el Quai de Jemmapes.
—Oh, no buscaba nada.
—Tenías una moneda en la mano.
—Me la encontré en el cordón de la vereda. Brillaba tanto.
—Y después fuimos a la Place de la République donde estaban los saltimbanquis, y nos ganamos una caja de caramelos.
—Eran horribles."
Quai de Jemmapes
Place de la République
Julio Cortázar. Rayuela.
Fotos de Carlos Mal.
París, 2013.
—Hacía calor —dijo la Maga.
—Nunca me explicaste bien qué andabas buscando por el Quai de Jemmapes.
—Oh, no buscaba nada.
—Tenías una moneda en la mano.
—Me la encontré en el cordón de la vereda. Brillaba tanto.
—Y después fuimos a la Place de la République donde estaban los saltimbanquis, y nos ganamos una caja de caramelos.
—Eran horribles."
Quai de Jemmapes
Place de la République
Julio Cortázar. Rayuela.
Fotos de Carlos Mal.
París, 2013.
Capítulo 20: La Foire du Trône
"—Y la noche que el soldado me tocó el traste en la Foire du Trône, y vos le diste una trompada en la cara, y nos metieron presos a todos.
—Que no oiga Rocamadour —dijo Oliveira riéndose.
—Por suerte Rocamadour no se acordará nunca de vos, todavía no tiene nada detrás de los ojos. Como los pájaros que comen las migas que uno les tira. Te miran, las comen, se vuelan... No queda nada.
—No —dijo Oliveira—. No queda nada."
Julio Cortázar. Rayuela.—Que no oiga Rocamadour —dijo Oliveira riéndose.
—Por suerte Rocamadour no se acordará nunca de vos, todavía no tiene nada detrás de los ojos. Como los pájaros que comen las migas que uno les tira. Te miran, las comen, se vuelan... No queda nada.
—No —dijo Oliveira—. No queda nada."
Fotos de Carlos Mal.
París, 2013.
Capítulo 20: Bastille y rue Daval
"—Por supuesto que nos encontraremos mágicamente en los sitios más extraños, como aquella noche en la Bastille, te acordás.
—En la rue Daval.
—Yo estaba bastante borracho y vos apareciste en la esquina y nos quedamos mirándonos como idiotas. —Porque yo creía que esa noche vos ibas aun concierto.
—Y vos me habías dicho que tenías cita con madame Léonie.
—Por eso nos hizo tanta gracia encontrarnos en la rue Daval."
Bastille
Rue Daval
Julio Cortázar. Rayuela.
Fotos de Carlos Mal.
París, 2013.
—En la rue Daval.
—Yo estaba bastante borracho y vos apareciste en la esquina y nos quedamos mirándonos como idiotas. —Porque yo creía que esa noche vos ibas aun concierto.
—Y vos me habías dicho que tenías cita con madame Léonie.
—Por eso nos hizo tanta gracia encontrarnos en la rue Daval."
Bastille
Rue Daval
Julio Cortázar. Rayuela.
Fotos de Carlos Mal.
París, 2013.